PREÁMBULO
En esta publicación es mi deseo hablar de un tema que me apasiona, la educación. La reflexión surge desde hace unos días, cuando empecé a apreciar el WiFi como una necesidad básica para participar en la sociedad. Parece extraordinariamente paradójico que durante las clases presenciales los docentes nos esforzamos por controlar el uso del celular durante las sesiones con la expresión: "no toma la clase quien tenga encendido su celular"; mas en estos momentos la situación nos lleva a afirmar: "no toma la clase quien NO tenga encendido su celular".
De tal manera que el mundo se enfrentará, en lo próximo, a severos cambios en lo que se refiere a la participación cultural debido a la participación de la tecnología.
PRECIPITADOS HACIA EL CAMBIO DE PARADIGMAS
Por: Luis Alfonso Osorno Montes, 17 de julio de 2020
Desde la segunda mitad del Siglo XX, la humanidad ha evolucionado significativamente con la aparición de la electrónica y los microcomponentes que además de haber contribuido a introducir en nuestros hogares diversos dispositivos como computadoras y televisores, se han acomodado en el centro de cambios culturales realmente significativos a poco más de medio siglo de su incorporación en nuestra vida cotidiana.
Las nuevas tecnologías han transformado nuestra cultura con la aparición de las Redes Sociales como los principales medios de divulgación de información, verás y no verás, a nivel mundial e instantáneamente. Las TIC han derribado las fronteras y han originado nuevas profesiones para trabajo desde casa, denominadas freelance (escritores, community manager, desarrollador web, etc.). Este tipo de transformaciones sociales han producido una realidad social en constante transformación, altamente flexible, con elevada demanda tecnológica y una particular forma de comunicar, aprender y vivir las experiencias y relaciones entre las generaciones más jóvenes.
De tal modo que los sistemas educativos no pueden mantenerse impávidos y deben afrontar los nuevos retos que esta realidad le presenta. Especialmente porque aún existe un sector altamente representativo de modelos educativos que aún funcionan con estructuras de hace más medio siglo; lo que empieza a ser evidente en los resultados de generaciones que no ven satisfechas sus demandas, ni son capaces de responder a las exigencias de un mercado laboral abierto, más competido y que exige paciencia para conquistar el éxito.
A partir de ahí las comunidades de aprendizaje en las universidades deben promover:
- El aprendizaje autodidacta, en el que la mediación de un tutor, debe respetar las características individuales y permitir que cada estudiante se haga cargo de sus propios aprendizajes. Aportando en el desarrollo de la capacidad para seleccionar fuentes, debido a que los jóvenes de ahora no asisten a las bibliotecas para aprender, sino que “googlean” los términos, buscan “youtubers”, videos tutoriales o blogs confiables; lo que les lleva a prender por su cuenta a través de su conectividad por el internet.
- La inclusión en ambientes digitales, en los que el aula se incorpore a la realidad que viven los docentes y los estudiantes a través de los smartphones que han venido a cambiar el paradigma y nuestras prácticas culturales; propiciando la conectividad todo el tiempo y el acceso a los medios digitales cada vez más imprescindibles. De tal modo que el ambiente de aprendizaje debe trascender a las cuatro paredes de un aula, para impartir educación de calidad y en consideración a la realidad actual de contenidos permanecen accesibles en cualquier hora, día y lugar.
- La gamificación, para aprovechar los atractivos videojuegos con finalidad de reducir el “tedio educativo”. Los juegos más creativos desarrollan habilidades al proponer diversos caminos para resolver problemas, recrear y construir procesos del mundo real en un ambiente virtual.
En síntesis, ante las características de las nuevas generaciones, los sistemas educativos deben persistir en introducir las TICs con el objetivo de ofrecer contenidos actualizados y adaptarse a las características y necesidades de los estudiantes para colocarlo al centro del proceso educativo y conseguir su participación activa en la construcción de sus conocimientos.





