Saludos a todos, en esta ocasión quiero agradecerles formalmente por haberme seguido y leído durante estos seis meses. En verdad les digo que este proyecto ha durado un poco más de lo que esperaba, pues con las actividades cotidianas, con atención de la familia y el trabajo, he llegado a pensar en más de alguna ocasión en que no podré sacar la siguiente publicación. Dos publicaciones por mes era la meta... y hasta ahora, en promedio, se ha hecho realidad.
El otro asunto era elegir los temas y hacer que estos parezcan interesantes. Pues entre los viejos archivos un trabajo de tesis con varias anécdotas y un tema que personalmente me parece fabuloso, elegir, revisar y corregir no fue una labor tan fácil como pensé, además de que se me presentan tantas historias interesantes y dignas de ser contadas cada día.
Un poco relacionado con esto, el relato de hoy es una historia nueva, que me contó mi amada esposa hace unos días y he decidido publicarla con motivo de seguir la tradición de los relatos de suspenso que son tan típicos de estos días.
LOS ECOS DE LA NOCHE
Por: Iris Matute, publicado el 31 de octubre de 2020
Era una noche normal en medio de la presente cuarentena. María había dado de comer a sus hijos, los había arropado y estaba esperando tranquilamente en su comedor a que su esposo llegara del trabajo. O mejor dicho, que saliera del estudio donde tenía ya más de seis meses trabajando.
Entonces, entre los ecos de la noche unos gritos de terror rompieron su tranquilidad. Primero la joven María dudó, eran como si golpearan unos tubos metálicos con desesperación. Pero luego, vino el aterrador momento en que la voz grave de una persona mayor que gritaba "¡Lupita, Lupita!", con mucha desesperación, se escuchó entre los ecos de la noche.
Desconcertada, decidió ir en busca de su compañero y este, al verla pálida, se preocupó y le preguntó porqué parecía tan asustada. Entonces, con la voz quebrada por el susto, ella le contó y fueron juntos al comedor, pero ya no se escuchaba nada.
José trató de no restar importancia al evento, abrazó a su esposa, le pidió que ya no se preocupara y volvió a su trabajo. Mientras, María trato de olvidar y volver a lo que estaba haciendo... y casi lo conseguía... mas de pronto, volvió a escuchar una voz pidiendo auxilio, pero en esta ocasión era la voz aguda de una mujer que clamaba entre los ecos de la noche "¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Vecinos, auxilio!".
Y conforme el corazón de María se exaltaba y latía cada vez con más fuerza, la voz de la mujer repetía lo mismo, golpeaba los tubos y resonaba cada vez con más potencia.
María decidió entonces volver a dónde se encontraba su marido para exigirle que hicieran algo al respecto. Pero cuando volvieron al comedor ya no se escuchaba nada. Y salieron al patio y tampoco escuchaban nada.
José ahora empezó a pensar que se trataba de una broma de mal gusto y volvió a su trabajo, pidiéndole que le dejara terminar; pues ya era algo tarde. En cambió, María estaba realmente preocupada, se preguntaba de dónde provenían esas voces... o... en algunos momentos... si en verdad las había imaginado...
Al poco rato volvió a escuchar las discusiones, pero ahora con la diferencia de que superheroes llegaban volando por los aires. Entonces cayó en cuenta de lo que estaba pasando. Subió y descubrió a sus hijos jugando con gran intensidad, en vez de estar perfectamente dormidos.
En ese momento los envió a dormir una vez más y los gritos no volvieron a escucharse; por lo que decidió pensar que habían sido sus hijos. Pero los sonidos eran tan reales, que aún ahora piensa que realmente estaba ocurriendo algo horrible en alguna casa vecina... Incluso su angustia es tal... que nunca más volverá a pasar tiempo salas durante las noches en su comedor, para así evitar escuchar los ecos de la noche.

Es una hora narración fabulosa sin pensarlo me traslado a mi tiempos de adolescente cuando nos reunimos mía amigas de la cuarta y en la obscura noche comenzamos a barra este tipo de historias...e imaginábamos seres que nos acompañaban en este evento que nos hacían regresar inmediatamente a casa.
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