viernes, 19 de marzo de 2021

PANDA-RABBITS-CAPÍTULO 1: UNA VIDA ORDINARIA (1)

 

Saludos a todos los seguidores del Taller de Arquímedes. Estamos a un año de cuarentena y a casi un año del nacimiento de este blog. De modo que esta publicación adquiere cierta relevancia.

Además, porque el día de hoy es especial, he elegido la ocasión para publicar finalmente la primera historia de PANDA-RABBITS, que como se leyó en un blog anterior (http://tallerdearquimedes.blogspot.com/2020/10/panda-rabbits-preambulo.html), su creación tiene mucho que ver con la participación de mi hijo mayor, quien cumple años.

De tal modo que espero que con el tiempo se vuelva una historia original y con muchas posibilidades de compartir con los más pequeños de la casa.

Asi que, antes de pasar a la historia, sólo me queda decir que aunque hay un argumento ya planeado, me gustaría hacer interactivas estas publicaciones. De tal modo que, si en algún momento tienen una idea que podría adecuarse al desarrollo de la historia y características de los personajes, pueden compartirla y dedicaré un episodio a dicha idea. A lo mismo les invito con las propuestas de dibujo de los personajes, si en algún momento les surge la inspiración de dibujar alguna escena.

Pueden dejar sus historias sugeridas en los comentarios de los relatos de PANDA-RABBITS o pueden enviarlas al correo: arquimedestaller@gmail.com.


PANDA-RABBITS

Creados por: Luis Alfonso Osorno Montes

CAPÍTULO 1: UNA VIDA ORDINARIA

EPISODIO 1: BIENVENIDOS A VILLA CONEJO

Argumento, arte y redacción por: Luis Alfonso Osorno Montes


Bienvenido a Villa Conejo, un rustico y rural pueblito ubicado entre las aguas de los ríos Li Lian y Lu Lian. Al sur colinda con el mar de Yuanfen y al norte, con las tierras altas sobre las que se extiende Panda City.

Como has de saber, los conejos son fanáticos de los vegetales y la comida balanceada, por lo que cultivan en sus granjas diversas plantas, entre ellas los bambús. Pero no cultivan en sus propios jardines, pues les gusta que sobre sus casas luzcan bellas plantas decorando el verde jardín. Así que no, en sus jardines no. Ellos cultivan en terrenos especiales para eso, que por lo general pertenecen a un dueño que los contrata para cultivar y se encarga de vender los productos en mercados.

Y bueno, tal vez sea este el mejor momento para hablarte un poco de Panda City. Pues el hecho de que los conejos sean buenos trabajadores y que, además, gusten de cosechar diversos tipos de plantas, ha sido el principio de la relación de amistad que une a estas dos poblaciones. Ya que si conoces a los pandas, sabrás que pasan gran parte del día sentados comiendo bambú. Así que por su proximidad los habitantes de estos lugares se han adaptado a un ciclo de vida basado en la solidaridad y por lo general viven en armonía.

Pero los pandas y los conejos son diferentes. Tú sabes, debido a la corta estatura de los conejos, por ejemplo, las casas en Villa Conejo son de menor tamaño que las de Panda City. Están construidas en hoyos y por las calles se aprecian las rejas de madera que delimitan los terrenos. En el interior de cada terreno los jardines bien cuidados lucen a los costados de los senderos que llevan a las puertas de madera que brindan acceso al interior de las casas. Para tener luz natural, estas singulares casas de conejo son iluminadas durante el día por tragaluces que se aprecian como lunares brillantes en los bellos jardines.

Por su parte, los pandas gustan de la vida cómoda. Por que se han ingeniado para vivir en medio de una urbanización con autos, dispositivos y casas y edificios, construidos a modo de las necesidades y comunicados por calles pavimentadas. Con todo esto ya te imaginarás que en esa civilización no hay lugar para campos de cultivo. Por lo que conseguir esos deliciosos bambús y además a bajo costo, amerita que un panda siempre esté dispuesto a hacer amistad con un conejo. Después de todo, vale la pena, pues el bambú es singularmente exquisito, fácil de comer y solo los conejos tienen la energía para producirlo en grandes cantidades. Además de que, como ya hemos dicho, trabajar todas esas horas en el campo es, de entrada, una idea demasiado exhausta para un panda.

Todo esto lleva a que los pandas traten de corresponder al talento de los conejos. Así que en Panda City hay pandas que se dedican a proteger Villa Conejo de ataques de los zorros, los gatos, los coyotes, las águilas, los linces, los búhos, las lechuzas e, incluso, las comadrejas. Pero esta respuesta de los pandas corresponde a un pacto de costumbre. Por lo que, dependiendo el gobernante, los pandas podrán poner más o menos esfuerzo a honrar su compromiso. Y con esto se podrá entender que la vida de los pandas suele ser mucho más relajada y menos estresante que la de los conejos. Pues aunque han adoptado bajo su cuidado a Villa Conejo, dicho cuidado no se encuentra realmente entre sus prioridades.

Por lo mismo, la historia de los conejos describe que han vivido en un ambiente de inseguridad. Lo que hizo que surgiera la leyenda de un campeón que traería equilibrio a la vida de estas dos razas que han aprendido a vivir juntas.  

1 comentario:

  1. ¡wow! interesante la historia... Felicidades dobles para tu pequeño y para ti por fomentar su creatividad.
    Un abrazo para ambos.

    ResponderBorrar