¡¡¡ALERTA!!! ¡¡¡ALERTA!!! ¡¡¡ME PUSE A PENSAR!!!
En esta ocasión me gustaría invitarlos a ver este vídeo que me sorprendió y me hizo sentir una emoción un tanto infantil: https://youtu.be/m7NuVjpi72c. Y es que si esto no hace un llamado a tu niño interior... JEJEJE... Para empezar me sorprendió saber que Esopo no se equivocó, en efecto una tortuga le puede ganar a una liebre.
DEDICACIÓN Y PACIENCIA
Tras haber pasado el momento de la sorpresa (haciendo honor a mi tesis doctoral), me puse a aprovechar el momento de prognosis para generar conocimiento. ¿Cómo puede ganarle una tortuga a una libre una competencia de velocidad?
Ahí fue donde las viejas y repetidas enseñanzas de mi madre aparecieron. "El que va adelante, va solo" solía decir con frecuencia. También me decía, "no te rindas, que es mejor ser persistente, que inteligente" o "de nada sirve el talento, sin esfuerzo"; expresiones así me levantaban el ánimo cuando empezaba a desesperarme por no ser capaz de aprender o hacer algunas cosas.
Con estas ideas resalto que la ventaja de la tortuga radicó precisamente en que no se detuvo, ni se distrajo.
Personalmente, me da una lección, porque ocasionalmente mi hiperactividad me lleva a ser. No obstante, fiel a las enseñanzas, de manera invariable me propongo terminar todo lo que empiezo y me repito a mi mismo: "no soy un genio, ni el mejor, pero no me voy a rendir"; aunque, como a todos, hay ocasiones en que la adversidad me ha detenido.
Mi estrategia, hasta ahora, ha sido autoaplicarme la "Regla del Instante", mi madre solía decir que no debía preocuparme ser el más inteligente, el más capaz o el mejor preparado; sino que mis esfuerzos debían enfocarse en conseguir que cada uno de mis instantes, fuera el mejor de los instantes. En extraer de mi mismo, el mejor yo que pudiera haber para cada momento.
Así he descubierto que no importa si me encuentro con tramposos, abusones o cualquier otro tipo de liebre, o sea, aquellas personas que se juzgan supertalentozas y reclaman toda idea o proyecto que les puede ayudar a quedar bien ante sus jefes y que, además, te bloquean para que no opaques sus taletos. Pero sin persistencia, terminan por dejar todo a medias y demostrar que, en efecto, son muy talentosos, pero poco esforzados.
Termino citando a Miguel Angel (La Tortuga Ninja, no el famoso artista), quien es uno de mis personajes de cómic favorito: "¡Me encanta ser tortuga!"; pues ahora estoy más que seguro de que caminar lento, pero sin detenerse, termina por ser más gratificante. Yo creo que por eso terminé por el camino de la investigación, porque el investigador necesita ser paciente y constante.
Así que, de ahora en delante, invitaré a mis alumnos con aún más insistencia a generar conocimientos, ser creativos, pero sobre todo, pacientes... muy... muy pacientes y constantes...
"No te rindas y no olvides que vale más un hombre voluntarioso, que un genio"
-Haydeé Montes-
(Con mucho orgullo, soy su hijo)



Yo soy su sobrina, con mucho orgullo "Haydée Montes", gracias primo por tan valiosa entrega y honor a mi tía.
ResponderBorrarPadre reflexión de gran consejo, y si, en el caminar de la vida, te encuentras con muchas "liebres" en el camino,pero me consta que al final, el esfuerzo y el trabajo, siempre hablaran por uno mismo. Gracias por compartir.
ResponderBorrarTotalmente de acuerdo, gracias por el comentario.
Borrar