Hoy solo quiero decir gracias. Gracias, porque no sé que traiga el porvenir, pero en este momento parece que la cuarentena está llegando a su fin. Por lo que he vivido en estos días, parece ser que pronto volveré a estar en funciones de manera presencial al 100%. Por un lado, me da gusto porque prefiero ver la vida con esperanza; pero por otro lado, tengo mucha nostalgia por tener que apartarme un poco de mi familia, por tener que reducir el tiempo que dedico a esta comunicación con Ustedes y porque extrañaré invertir mis tiempos libres en satisfacer mi espíritu, para empezar a pasar más tiempo atrapado en mi auto.
Por eso en esta ocasión, mi corazón me urge a decir GRACIAS
Gracias a todos aquellos que siguen mis publicaciones y me leen.
Gracias a todos aquellos que con sus comentarios amables me han ayudado a ver el lado positivo de la vida.
Gracias a mis alumnos, con quienes viví momentos de mucha alegría durante la virtualidad.
Gracias a mis compañeros de trabajo a quienes pude disfrutar durante las reuniones académicas.
Gracias a mis maestros de Inglés y de la nueva ingeniería que estoy cursando, porque me ayudan a comprender a mis estudiantes.
Gracias a mi buen amigo Rafa, quien me sugirió iniciar este blog.
Gracias al bien ponderado amigo Claudio, quien se dio la oportunidad de dedicar unas horas para ayudarme a seguir practicando mi inglés oralmente.
Gracias a mi jefa María Elena, quien se ha dado tiempo para escuchar varias de mis locas ideas y compartir mis carcajadas.
Gracias a mi Tocayo y a Andrea, por que me atienden siempre con mucha... pero mucha... pero mucha paciencia.
Gracias a Sergio Cisneros, quien con sus charlas de los lunes al medio día me ha ayudado a conocer más de mi religión y a crecer como persona.
Gracias a Iris (una compañera, no mi esposa) quien me brindó apoyo en momento de necesidad.
Gracias a quienes me han aceptado entre sus amigos.
Gracias a la familia de cerca y de lejos con quienes aún tengo contacto (me gustaría mencionarlos, pero son muchos).
Gracias mi hijo, quien ha sido un gran compañero en estos meses.
Gracias a mi esposa, quien siempre tiene una actitud positiva y amorosa.
Gracias a mis pequeños que con su inocencia me invitan a pensar en puras cosas bellas.
Gracias a quienes me tienen en la lista de buenos deseos.
Gracias a Dios por estar conmigo.
Estoy consciente de que no todos los momentos han sido totalmente agradables, que ha habido numerosos instantes de angustia, preocupación y molestia. Pero si he de recordar algo, elijo recordar lo bueno... y no me hagan decirles quien me enseñó eso, porque ya saben que con ella también estoy muy agradecido... así es... mi madre.
Así que gracias, también, por todas las cosas buenas que en este momento no soy capaz de recordar. Y... por muy cuestionable que suene... gracias a la vida por esta experiencia única.
Y... bueno... finalmente, no sé qué traiga consigo el futuro, pero si sé que lo aguardo con esperanza.
GRACIAS A TODOS USTEDES POR SER GRANDES EJEMPLOS DE VIDA PARA MI
Soy como la playa y me he formado por el grano de arena que cada uno de Ustedes ha puesto en mí.
Gracias... gracias... ¡GRACIAS!

Gracias primo por tus aportaciones y por estos momentos en el que compartes tantas experiencias. Mil gracias, que Dios siempre premie de bendiciones tu vida.
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