sábado, 26 de junio de 2021

PANDA-RABBITS-CAPÍTULO 1: UNA VIDA ORDINARIA (2)

Les recuerdo a quienes gusten participar, que si en algún momento tienen una idea que podría adecuarse al desarrollo de la historia y características de los personajes, pueden compartirla y dedicaré un episodio a dicha idea. A lo mismo les invito con las propuestas de dibujo de los personajes, si en algún momento les surge la inspiración de dibujar alguna escena.

Pueden dejar sus historias sugeridas en los comentarios de los relatos de PANDA-RABBITS o pueden enviarlas al correo: arquimedestaller@gmail.com.


PANDA-RABBITS

Creados por: Luis Alfonso Osorno Montes

CAPÍTULO 1: UNA VIDA ORDINARIA

EPISODIO 2: POR LA ETERNIDAD

Argumento, arte y redacción por: Luis Alfonso Osorno Montes



Oculto en el interior del monte Wŏ ài wŏ jiā, de acuerdo con algunas leyendas, hay un pequeño refugio llamado "el dàochǎng", que se ha mantenido entre los restos en ruinas de un gran palacio que fue escarbado en el interior de la montaña.

De acuerdo con los libros de historia la construcción del palacio inició con la dinastía Pan-Chong y que al final se incluyeron 520 habitaciones repartidas en 8 niveles. Durante los 6 siglos que estuvo ocupado se mantuvo como un centro de entrenamiento militar del que los mejores guerreros salían a proteger el Palacio Real de las invasiones de los leopardos, que en aquellos tiempos fueron las más constantes y devastadoras.
El palacio fue derribado hacia el año 1314, en tiempos de la última invasión de los leopardos, cuando para asegurar la supervivencia de las comunidades aledañas los maestros decidieron tirar los cimientos con ambos ejércitos en el interior de la montaña.

En cuanto a las leyendas, la más difundida cuenta que cuando el palacio fue derribado, el estruendo producido por el derrumbe fue tan grande que se escuchó en todo el mundo, la tragedia por las muertes fue tan impactante que los leopardos jamás volvieron y la nube de polvo y escombro despedida en el desplome de la montaña viajó por varios kilómetros y los habitantes de aquella época tardaron 9 años en limpiar los escombros y en devolverlos a la montaña.

El palacio no volvería a levantarse, pero las leyendas también cuentan que entre las ruinas y a la luz de las candelas los maestros sobrevivientes continuaron con las enseñanzas de las antiguas artes marciales que tanto amaban, como el Wushu, el Kung-fu, el Kuo-shu, el Tai chi o el Chuan-fa.


 


viernes, 11 de junio de 2021

HOY SOLO QUIERO DECIR GRACIAS

 

Hoy solo quiero decir gracias. Gracias, porque no sé que traiga el porvenir, pero en este momento parece que la cuarentena está llegando a su fin. Por lo que he vivido en estos días, parece ser que pronto volveré a estar en funciones de manera presencial al 100%. Por un lado, me da gusto porque prefiero ver la vida con esperanza; pero por otro lado, tengo mucha nostalgia por tener que apartarme un poco de mi familia, por tener que reducir el tiempo que dedico a esta comunicación con Ustedes y porque extrañaré invertir mis tiempos libres en satisfacer mi espíritu, para empezar a pasar más tiempo atrapado en mi auto.

Por eso en esta ocasión, mi corazón me urge a decir GRACIAS

Gracias a todos aquellos que siguen mis publicaciones y me leen.

Gracias a todos aquellos que con sus comentarios amables me han ayudado a ver el lado positivo de la vida.

Gracias a mis alumnos, con quienes viví momentos de mucha alegría durante la virtualidad.

Gracias a mis compañeros de trabajo a quienes pude disfrutar durante las reuniones académicas.

Gracias a mis maestros de Inglés y de la nueva ingeniería que estoy cursando, porque me ayudan a comprender a mis estudiantes. 

Gracias a mi buen amigo Rafa, quien me sugirió iniciar este blog.

Gracias al bien ponderado amigo Claudio, quien se dio la oportunidad de dedicar unas horas para ayudarme a seguir practicando mi inglés oralmente.

Gracias a mi jefa María Elena, quien se ha dado tiempo para escuchar varias de mis locas ideas y compartir mis carcajadas.

Gracias a mi Tocayo y a Andrea, por que me atienden siempre con mucha... pero mucha... pero mucha paciencia. 

Gracias a Sergio Cisneros, quien con sus charlas de los lunes al medio día me ha ayudado a conocer más de mi religión y a crecer como persona.

Gracias a Iris (una compañera, no mi esposa) quien me brindó apoyo en momento de necesidad. 

Gracias a quienes me han aceptado entre sus amigos.

Gracias a la familia de cerca y de lejos con quienes aún tengo contacto (me gustaría mencionarlos, pero son muchos).

Gracias mi hijo, quien ha sido un gran compañero en estos meses.

Gracias  a mi esposa, quien siempre tiene una actitud positiva y amorosa.

Gracias a mis pequeños que con su inocencia me invitan a pensar en puras cosas bellas.

Gracias a quienes me tienen en la lista de buenos deseos.

Gracias a Dios por estar conmigo.

Estoy consciente de que no todos los momentos han sido totalmente agradables, que ha habido numerosos instantes de angustia, preocupación y molestia. Pero si he de recordar algo, elijo recordar lo bueno... y no me hagan decirles quien me enseñó eso, porque ya saben que con ella también estoy muy agradecido... así es... mi madre. 

Así que gracias, también, por todas las cosas buenas que en este momento no soy capaz de recordar. Y... por muy cuestionable que suene... gracias a la vida por esta experiencia única.

Y... bueno... finalmente, no sé qué traiga consigo el futuro, pero si sé que lo aguardo con esperanza. 

GRACIAS A TODOS USTEDES POR SER GRANDES EJEMPLOS DE VIDA PARA MI

Soy como la playa y me he formado por el grano de arena que cada uno de Ustedes ha puesto en mí.

Gracias... gracias... ¡GRACIAS!