La experiencia
única de formar parte del CETI
Por: Luis Alfonso Osorno Montes
En este año quienes nos identificamos con esta Honorable
Casa de Estudios, el CETI, nos llenamos de júbilo por la celebración de los 50
años de vida institucional, que han visto pasar numerosas generaciones de
estudiantes. Estudiantes que vivieron en las aulas de este prestigioso centro
experiencias inolvidables que contribuyeron a formar en ellos los hombres y
mujeres de bien son ahora y que contribuyen como profesionistas de excelencia,
con su trabajo, a la dignificación de nuestra comunidad tapatía.
El CETI ha superado épocas
difíciles a través de la historia y año tras año las reformas que ha vivido le abrieron
el paso a la modernización educativa para que rebasara exitosamente la barrera
del tiempo. Por tanto, grandes y suficientes méritos tiene este centro
educativo para ser celebrado con verdadero júbilo por todos quienes conformamos
su familia y somos parte del Orgullo CETI. Pues somos todos los que, desde las
diversas trincheras en los distintos planteles, quienes a los 50 años de vida
institucional exitosa, nos encontramos ante una tarea que no es sencilla; pero
que con sentimiento, solidaridad, respeto y responsabilidad de toda la familia
cetiana, la hemos llevado y seguiremos llevando a cabo, como tradicionalmente ha
sido y seguirá siendo, la formación de hombres y mujeres para el crecimiento de
nuestro México querido.
A lo largo de los 10 años que
tengo caminando por los pasillos de mi querido CETI he sido testigo de
historias de satisfacción, alegría, romance, amistad, angustia, desesperación,
entrega, tenacidad, resistencia, coraje y éxito. Todas ella como producto de la
entrega profesional desplegada por quienes laboramos en este centro educativo.
Pues todos, sin excepción, somos parte del engranaje de este sistema y todos,
haciendo SINERGIA, construimos año tras año el prestigio institucional forjando
el barro fresco que tenemos en cada uno de nuestros educandos; que en todos los
tiempos han tenido y tienen una característica común: el respeto, la disciplina
y el espíritu de lucha que les permite alcanzar sus metas en esta institución
de alto rendimiento.
En otras publicaciones me ha
tocado, con gusto, escribir artículos para Conexión CETI, pero en ninguna
ocasión con la oportunidad de manifestar que en cada uno de mis estudiantes
encuentro la visión futura de buenos profesionales y hombres de bien. Asimismo,
quiero felicitar en nombre de mis compañeros, a nuestros exalumnos que pasaron
el ayer por las aulas de nuestro querido CETI. Pues son ellos, quienes hoy se
encuentran en todas partes de México y del mundo, trabajando en importantes
empresas y proyectos nacionales e internacionales, los testigos del aporte
educativo recibido en esta institución durante su etapa formativa.
En este momento tengo un
sentimiento especial al escribir esta nota, pues mientras el CETI se acerca a
los 50 años, este servidor se acerca a los 10 años de labor en la institución y
como versa el dicho, "es de bien nacidos el ser agradecidos", por
ello es mi deseo que estas líneas sirvan para expresar mi más profundo
agradecimiento a todas aquellas personas que hacen la institución y que en este
20% de historia que me ha tocado presenciar, de una u otra forma, directa o
indirectamente, en la consecución o en el desarrollo de las numerosas
actividades han contribuido a formar un ambiente cálido para todos los que
entre estos pasillos, aulas y oficinas, hacemos nuestra vida; ya sea como
directivos, alumnos, padres, profesores, personal de administración y
servicios, exalumnos, amigos, colaboradores y simpatizantes en general. Pues su
presencia hace de esta institución, la Institución que tanto amamos y de la que
tanto nos enorgullecemos de formar parte.
“Feliz aniversario querido CETI”.

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